sábado, 26 de enero de 2013



miércoles, 21 de diciembre de 2011

21 de diciembre de 1919, tras la Primera Guerra Mundial, al Kaiser alemán Guillermo II se le concedió asilo político en los Países Bajos (Su abdicación había tenido lugar el año anterior).
Aunque se barajan siempre varias causas o factores que llevaron a las naciones europeas al enfrentamiento, nadie pone en duda que las "malas artes" del Kaiser precipitaron los acontecimientos.
Si Guillermo I pasó a la historia como el hombre que junto a su fiel Canciller Otto Von Bismarck logró la unificación de Alemania, a su nieto se le conocerá como el hombre que arruinó todo el sistema de alianzas que hábilmente había diseñado Bismarck para preservar la paz en el continente, provocando la división de Europa en dos bloques enfrentados: la Triple Alianza y la Triple Entente.
En efecto, el nuevo Kaiser pasará a la posteridad como un hombre que cometió irreparables errores políticos que lo harían merecedor del premio "gran metepatas de la historia", una especie de "Récord Guiness" ficticio de la época.
Era un ser prepotente y soberbio, partidario del nacionalismo más xenófobo y agresivo, en la línea del "darwinismo social" de Spencer : la ley del más fuerte. Convencido del papel decisivo de Alemania en la historia como gran potencia, no renunció a ser un país importante en el reparto colonial.
Con anterioridad, cuando Bismarck era el Canciller, el Reich alemán había conseguido mantener aislada a Francia, tras la guerra franco- prusiana en la que el país galo perdió Alsacia y Lorena. Había que evitar la revancha. El método empleado fue una inteligente política de alianzas en Europa, en las que participaba Alemania y Francia estaba excluída.
Cuando llegó Guillermo II, todo el entramado inteligente de Bismarck se vino abajo a partir de una serie de graves errores en el plano político.
Lista de errores:

1.- Celoso del protagonismo del "Canciller de hierro" promovió la destitución de Bismarck y así tener el control absoluto de la Cancillería.
2.- Política navalista: contrucción de barcos de guerra. Lo que despertó la desconfianza de Inglaterra. ¿Para qué demonios quería barcos Alemania? ¿A quién pretendía asustar? Estaba claro el mensaje.
3.- Envío de un buque de guerra frente a las costas del Marruecos francés. (Crisis de Agadir) Una actitud claramente provocadora que parecía insinuar: ¡Cuidado que aquí estoy yo!
4.- Declaraciones explosivas sobre la misión histórica de Alemania: "Potencia naval como meta, política naval como instrumento"
5.- Simpatía hacia los boers -colonos de origen holandés- de sudáfrica en la guerra anglobóer. Lo que provocó mayor tensión con Inglaterra.
6.-Negar ayuda a Rusia para hacer frente a su desarrollo industrial. Este país buscará en Francia el apoyo necesario.
Resultado: creación de la Triple Entente frente a Alemania: Francia, Inglaterra y Rusia se alían entre ellos ante la actitud mostrada por el Kaiser. El cerco terrible en torno a Alemania que precisamente Bismarck había logrado evitar con su inteligente política de alianzas.
La paz mundial estaba a merced de cualquier eventualidad.
Y la eventualidad tuvo lugar en Sarajevo.

Y allí empezó el lío.
Pero esa es otra historia.

Tomado del blog LA TINAJA DE DIOGENES





No hay comentarios:

Publicar un comentario