miércoles, 21 de diciembre de 2011
21 de diciembre de 1919, tras la Primera Guerra Mundial, al
Kaiser alemán Guillermo II se le concedió asilo político en los
Países Bajos (Su abdicación había tenido lugar el año anterior).
Aunque se barajan siempre varias causas o factores que
llevaron a las naciones europeas al enfrentamiento, nadie pone en duda que las
"malas artes" del Kaiser precipitaron los acontecimientos.
Si Guillermo I pasó a la historia como el hombre que junto a
su fiel Canciller Otto Von Bismarck logró la unificación de Alemania, a su
nieto se le conocerá como el hombre que arruinó todo el sistema de alianzas que
hábilmente había diseñado Bismarck para preservar la paz en el continente,
provocando la división de Europa en dos bloques enfrentados: la Triple Alianza
y la Triple Entente.
En efecto, el nuevo Kaiser pasará a la posteridad como un
hombre que cometió irreparables errores políticos que lo harían merecedor del
premio "gran metepatas de la historia", una especie de "Récord
Guiness" ficticio de la época.
Era un ser prepotente y soberbio, partidario del
nacionalismo más xenófobo y agresivo, en la línea del "darwinismo
social" de Spencer : la ley del más fuerte. Convencido del papel decisivo
de Alemania en la historia como gran potencia, no renunció a ser un país
importante en el reparto colonial.
Con anterioridad, cuando Bismarck era el Canciller, el Reich
alemán había conseguido mantener aislada a Francia, tras la guerra franco-
prusiana en la que el país galo perdió Alsacia y Lorena. Había que evitar la
revancha. El método empleado fue una inteligente política de alianzas en
Europa, en las que participaba Alemania y Francia estaba excluída.
Cuando llegó Guillermo II, todo el entramado inteligente de
Bismarck se vino abajo a partir de una serie de graves errores en el plano
político.
Lista de errores:
1.- Celoso del protagonismo del "Canciller de
hierro" promovió la destitución de Bismarck y así tener el control
absoluto de la Cancillería.
2.- Política navalista: contrucción de barcos de guerra. Lo
que despertó la desconfianza de Inglaterra. ¿Para qué demonios quería barcos
Alemania? ¿A quién pretendía asustar? Estaba claro el mensaje.
3.- Envío de un buque de guerra frente a las costas del
Marruecos francés. (Crisis de Agadir) Una actitud claramente provocadora que
parecía insinuar: ¡Cuidado que aquí estoy yo!
4.- Declaraciones explosivas sobre la misión histórica de
Alemania: "Potencia naval como meta, política naval como instrumento"
5.- Simpatía hacia los boers -colonos de origen holandés- de
sudáfrica en la guerra anglobóer. Lo que provocó mayor tensión con Inglaterra.
6.-Negar ayuda a Rusia para hacer frente a su desarrollo
industrial. Este país buscará en Francia el apoyo necesario.
Resultado: creación de la Triple Entente frente a Alemania:
Francia, Inglaterra y Rusia se alían entre ellos ante la actitud mostrada por
el Kaiser. El cerco terrible en torno a Alemania que precisamente Bismarck
había logrado evitar con su inteligente política de alianzas.
La paz mundial estaba a merced de cualquier eventualidad.
Y la eventualidad tuvo lugar en Sarajevo.
Y allí empezó el lío.
Pero esa es otra historia.
Tomado del blog LA TINAJA DE DIOGENES
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